sábado, 15 de octubre de 2016

Breve reflexión: Evaluación de calidad y desarrollo humano


Si se toma como indicador únicamente el alza en la matrícula universitaria se podría afirmar que se está respondiendo a las demandas de la sociedad por un mayor acceso a la universidad; no obstante, en el Perú se identifica una alta tasa de subempleo, por lo tanto, es evidente que algo no funciona bien. Fernández (2012) sostiene que existe una gran heterogeneidad en los niveles de calidad de la formación universitaria en la región, por lo que se hacen necesarios mecanismos para el control de calidad; sin embargo, estos suelen centrarse en elementos cuantificables relacionados con la inserción de los egresados en el mercado laboral y su aporte al desarrollo económico, ante lo cual, Nussbaum (2010) afirma que las universidades a nivel mundial enfrentan una preocupante crisis, donde el desarrollo humano, imprescindible para la democracia y la vida armoniosa en sociedad, está perdiendo terreno, pues sus saberes no son cuantificables en términos económicos.

Diferentes autores, como Fernández (2012) y Ordorika & Lloyd (2014), afirman que políticas como estas lo que generan es la “Mercantilización de la educación superior”, pues las instituciones educativas terminan funcionando como empresas que buscan atraer clientes ofertando un sinnúmero de carreras y priorizando el aumento de la matrícula por encima de la calidad de la educación que brindan.

Se hace imprescindible, por tanto, que las universidades sean evaluadas para garantizar la calidad de la formación que brindan. Ante esto surge la pregunta: ¿Qué es calidad? Fernández afirma que existen varias posturas y discrepancias al respecto, a lo que Nussbaum agrega que las que predominan son aquellas que priorizan la evaluación de la calidad de la formación universitaria con criterios económicos. Ordorika & Lloyd coinciden al aseverar que la formación universitaria actual se caracteriza por los “intentos de profundizar y dar prioridad a la vinculación [de la universidad] con el mundo empresarial; así como la demanda de trabajadores capacitados” (p. 123). Estos criterios económicos, sin embargo, resultan limitados para evaluar el desarrollo de un país, pues la formación humana termina siendo reemplazada “por nociones prioritarias de responsabilidad individual y competitividad en el mercado.”, (Ordorika & Lloyd, 2014, p. 123). Se deja de lado la formación en humanidades y artes que son imprescindibles, según Nussbaum, para la capacidad de cuestionar y la “imaginación narrativa”, definida como la capacidad de entender los puntos de vista de los demás y asumir las necesidades ajenas como propias. Sin esto: ¿qué clase de desarrollo se está fomentando?

En resumen, los mecanismos de control de la calidad no deben centrarse exclusivamente en criterios económicos o de empleabilidad, pues estos promueven valores individualistas en lugar de la formación de ciudadanos comprometidos con su sociedad. Es menester, por lo tanto, dejar de concebir la formación universitaria como un “bien comercial y mercancía”, en vez de “bien público” (Fernández p. 25), para lo cual, es importante que el Estado asuma un rol participativo. La prioridad de una universidad no debe estar en el aumento de la matrícula sino en la calidad de la formación que en ella se imparte y esta no debe priorizar criterios económicos sino de desarrollo humano.

La formación universitaria requiere de una nueva visión que no la reduzca a términos exclusivamente relacionados al desarrollo económico, se debe incluir y balancear, en los criterios de control de calidad de las universidades, criterios de desarrollo humano, los cuales no pueden ser médicos en términos cuantitativos. Es menester una evaluación cualitativa de la formación universitaria.

REFERENCIAS
* Fernández Lamarra, N. (2012). La educación superior en América Latina. Aportes para la construcción de una nueva agenda. Debate Universitario, 1(1), pp. 1-29. Recuperado de: http://portalreviscien.uai.edu.ar/ojs/index.php/debate-universitario/article/view/62

* Nussbaum, M. (2010). Sin fines de lucro: Por qué la democracia necesita de las humanidades. Buenos Aires: Katz.


* Ordorika I. & Lloyd, M. (2014). Teorías críticas del Estado y la disputa por la educación superior en la era de la globalización. Perfiles Educativos 36(145). Recuperado de: http://dx.doi.org/10.1016/S0185-2698(14)70641-5

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